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8 beneficios del aceite de jojoba para tu salud y piel, cómo adquirir el mejor aceite 2026

La abuela de mi amiga Notzomi (japonesa) tiene una piel espectacular, ni una sola arruga.          Todas las noches se hace un masaje antes de dormir con aceite, y como yo soy super cotilla (pero de los cotilleos buenos, de los que enseñan), le pregunté cuál era su aceite favorito, el que usa cada día. Sonrió y me habló del aceite de jojoba , lo usaba solo la mayor parte de los días y en ocasiones lo combinaba con  aceite de rosa mosqueta . 5 mascarillas para la caída del cabello, el cabello débil, fino, que no crece o con caspa: usos, beneficios y mejores combinaciones Su piel es perfecta, suave y luminosa, de esas que parecen de porcelana. Cuando le pregunté su secreto, me contó que usaba el aceite de jojoba desde hacía muchos años. Me dijo que se lo recomendaba a todo el mundo y que prácticamente era su “todo en uno” para el cuidado de la piel y del cabello. El aceite de jojoba es un aceite portador increíble con propiedades que sorprenden. Se obtiene de...

Kéfir Vs Yogur: ¿Cuál ss la diferencia?

¡Los fanáticos del kéfir y del yogur siempre están debatiendo sobre sus increíbles poderes probióticos! Pero, ¿cuál de los dos es realmente mejor para ti? Vamos a descubrirlo juntos de forma sencilla.


      

Kéfir vs Yogur

Como bien sabes, el yogur es ese producto lácteo fermentado que se disfruta en todo el mundo por su buen aporte de proteínas y probióticos. Por su parte, el kéfir es como una bebida ligera de yogur, también hecha a base de leche fermentada, pero con un toque especial que lo hace único.

¿Cómo se hacen?

Yogur: Se prepara calentando leche de vaca o cabra y añadiéndole dos cepas principales de bacterias: Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Es un proceso controlado que da como resultado esa textura cremosa que tanto nos gusta.

Kéfir: También usa leche, pero aquí no se calienta. En cambio, se agregan los famosos gránulos de kéfir a temperatura ambiente y se dejan fermentar tranquilamente durante hasta 18 horas. ¡Es súper natural y fácil de hacer en casa!

Nutrición

Tanto el kéfir como el yogur son excelentes fuentes de calcio, potasio y vitaminas del grupo B, nutrientes esenciales para tus huesos, músculos y energía diaria.

En promedio, ambos te aportan unos 9 gramos de proteína por porción, perfectos para mantenerte saciado. La gran diferencia está en los probióticos: como el kéfir fermenta a temperatura ambiente, ¡puede tener hasta tres veces más probióticos que el yogur! Eso significa más aliados vivos para tu salud intestinal.

Consistencia

Si el kéfir no ha fermentado lo suficiente, se parece mucho a la leche normal, ligera y fluida. Pero cuando está en su punto justo, adquiere la consistencia del suero de leche, perfecta para beber o usar en batidos.

El yogur, en cambio, es más espeso y cremoso, con esa textura suave que recuerda a una crema deliciosa, ideal para cucharadas generosas.

Gusto

Ambos tienen un sabor agrio y ácido típico de los fermentados, que a muchos nos encanta porque refresca y estimula el paladar.

El yogur suele endulzarse con frutas frescas o miel cruda para hacerlo más suave y apetitoso. El kéfir también se puede endulzar igual, pero siempre mantiene un poquito de su acidez original, que le da ese carácter único y beneficioso.

Beneficios para la salud

Los probióticos vivos presentes en el kéfir (y también en el yogur, aunque en menor cantidad) son como pequeños guardianes que apoyan un sistema inmunológico fuerte, ayudando a defenderte de infecciones y alergias estacionales. Además, mantienen tu tracto digestivo funcionando sin problemas, mejorando la absorción de nutrientes esenciales como vitaminas y minerales, y combatiendo la inflamación cotidiana.

Tanto el yogur como el kéfir se recomiendan ampliamente para tratar la diarrea (incluso la causada por antibióticos) o la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), como el colon irritable. Actúan calmando el intestino, reduciendo hinchazón y cólicos, y restaurando el equilibrio natural de tu microbiota, esa "flora" buena que vive en tus tripas y que a veces se desequilibra con el estrés, mala alimentación o medicamentos.

Pero el kéfir brilla aún más gracias a su proceso de fermentación natural a temperatura ambiente: ¡es en su mayoría libre de lactosa! Esto lo hace una opción genial para quienes son sensibles a la lactosa y quieren disfrutar de lácteos sin molestias digestivas, gases o diarrea. Imagina poder tomar algo cremoso y nutritivo sin preocupaciones, ¡puro placer saludable!

Otros beneficios extras del kéfir por sus probióticos potentes incluyen:

Mejora la salud ósea: Rico en calcio biodisponible y vitamina K2, ayuda a prevenir osteoporosis.

Apoyo mental: Influye positivamente en el eje intestino-cerebro, reduciendo ansiedad y mejorando el estado de ánimo.

Piel más radiante: Combate inflamación interna que causa acné o eczemas.

Control de azúcar en sangre: Ayuda a regular la glucosa, ideal para prediabéticos.

Al empezar con kéfir, algunas personas notan hinchazón, estreñimiento o calambres abdominales al principio, pero suelen ser temporales mientras tu cuerpo se acostumbra a tantos probióticos buenos.

¿Cuál es mejor?

Si buscas más probióticos en tu dieta diaria, el kéfir gana por goleada con sus bacterias activas "saludables". Pero si prefieres algo más suave en sabor y textura, el yogur es una gran fuente de proteínas que aún te da probióticos para cuidar tu salud gastrointestinal.

Personalmente, siempre recomiendo disfrutar de una variedad de fermentados: ¡no te limites! Así disfrutas más y tu salud lo agradece con creces.

En este artículo descubrirás el poder sanador del kéfir  y en este otro artículo Cómo hacer kéfir de leche en casa para disfrutar de sus innumerables beneficios para la salud ¡te van a encantar!

¡Un abrazo enorme! 😊

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