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domingo, 19 de marzo de 2017

Cosas que he aprendido esta semana, a la mierda las etiquetas, solo me importa una


Cada día aprendo algo nuevo, pero es en la semana premenstrual cuando se agudizan mis sentidos como si adquiriera poderes, como los animales nocturnos o los vampiros.

*Esto es un blog personal, honesto y sin censuras, me sirve para ahorrar en terapia, eres libre de estar o irte, te invito a entrar con respeto y delicadeza porque estás de puntillas paseando por un trozo importante de mi vida. Yo no escribo con el diccionario o el corrector, escribo con el alma y a veces con el hígado, algunas veces soy visceral, otras políticamente incorrecta, pero no es una pose, soy así, escribo sin filtros lo que pienso hoy, dentro de una semana o un año no se qué coño pensaré porque estoy aprendiendo, gateando por la vida, intentando llegar de un punto a otro sin muchas caídas porque ya llevo caídas y decepciones de sobra*


¿Qué ha aprendido esta semana? 

- He aprendido que hay que saber escoger con cuidado en quien depositas tu confianza porque hay personas que realmente no la merecen, para ellos solo eres la novedad del momento, el café de la tarde o una cliente potencial, se mueven por expectativas y realmente no les importa nadie, solo les importa el reflejo que hay en su espejo, nada más.


- He aprendido que los tópicos casi nunca se cumplen, salvo que el ser humano es esencialmente egoísta y vivimos en una era que fomenta el yo, mi, me, conmigo. Los blancos no son más racistas que los negros o los verdes, cuando escarbas ves que las personas pueden ser o no ser racistas, pero no tiene nada que ver con el color de piel, no hay un colectivo más racista que otro, hay personas racistas y punto. De hecho si te metes en diferentes grupos de personas que vienen de países diferentes escuchas cómo hablan mal de otros grupos y cuando intentas razonar se defienden, he aprendido que no merece la pena intentar dialogar con creencias arraigadas, lo mejor es salir de la conversación. Recuerdo una vez en un restaurante, se sentaron dos chicos al lado, eran homosexuales, este dato sería irrelavante si no contara la conversación, toda su conversación giraba en ridiculizar y humillar a las lesbianas, me quedé alucinando, yo creía que eran más sensibles y tal y cual (tópicos), en ese momento me dí cuenta que hay personas sensibles y personas que no lo son, no tiene nada que ver su sexualidad, justo como en el tema del racismo. En algunos barrios negros de Francia los chicos se humillan llamándose "negratas" o "negros de mierda", de hecho el tener un color más oscuro o más claro es motivo de acoso en el colegio o en el instituto. Los homosexuales también se humillan entre ellos por la pluma o por otras cosas relacionadas. Las mujeres se humillan entre ellas por la forma de educar y alrededor de la crianza natural hay toda una red de inquisidoras que saben mejor que nadie cómo educar a tus hijos, entrar en foros de crianza natural es toda una aventura.  ¿Qué me ha enseñado esto? Pues que el ser humano necesita más amor, porque es de gilipollas seguir haciéndonos daños, creando divisiones y poniéndonos etiquetas que nos alejan, nos separan, nos dividen y nos ponen en guerra, es absurdo, loco, absolutamente loco...

- También he aprendido que hay personas que piden respeto para ellos pero no respetan a los demás, es como si el mundo les debiera algo y constantemente piden, piden y piden, pero son como críos inmaduros, piden sin dar. Quieren respeto sin respetar, piden libertad pero no permiten que los demás sean libres. Quieren opinar todo lo que les salga del alma sin permitir que los demás opinen acusándoles de cualquier tontería aún cuando opinen con respeto.


- He aprendido a enfadarme, si, a enfadarme, a permitirme enfadarme sin sentirme tan mal, sin filtros. Enfadarse, llorar, sacar la mierda de la alfombra, es saludable, no hay que tragárselo todo por norma, esto me ha permitido ahorrarme unas anginas.

-He visto con claridad que la división es rentable y que a lo largo de la historia no hemos aprendido a superar el miedo y el capítulo de divide y vencerás, siguen repartiendo las mismas cartas y las seguimos comprando. Veo la división de personas en hombres/mujeres, heterosexuales/homosexuales, heterosexuales/bisexuales, bisexuales/homosexuales, transexuales/ homosexuales, homosexuales/lesbianas, negros/blancos, judíos/resto del mundo, musulmanes/resto del mundo, catolicos/protestantes, trabajadores/funcionarios, socialistas/no socialistas, podemitas/derechas, Madrid/Barça, Samanta Villar/ otras madres que saben mejor que nadie cómo tiene que vivir su maternidad, asexuados/poliamorosos, ,monógamos/ bígamos, madres profesionales/ madres y amas de casa, veganos/vegetarianos, ....La lista de divisiones es insufrible jajajaja esto es un resumen muy muy muy muy breve.

- Me llama la atención cuando leo una noticia sobre un delito, si el que comete el delito es de otro país lo señalan y re-señalan, si es español da la sensación que, como es de casa no es tan grave, leer los comentarios en las noticias es alucinante porque sale lo peor de las personas; un violador es un violador sea de Constantinopla o de Guachifrí, es una persona que ha violado a alguien, es una persona que ha cometido un crimen o es una persona que ha robado un bolso, una persona. Estas noticias afloran lo que las personas son en el fondo, personas llenas de miedos y divisiones, tienen el saco de etiquetas lleno en plan "soy blanco, intersexual, vegano, de derechas, del Madrid, poliamoroso, milenial, ......", se identifican tanto con todas las etiquetas que todo aquel que lleve etiquetas distintas es un enemigo al que hay que ridiculizar, discriminar  o ignorar.


- Creo que nos sentimos vulnerables sin etiquetas, que hay que ser muy valiente para ir por la vida sin etiquetas, tantas etiquetas a la vista y la etiqueta más importante para mi todo el mundo la esconde para no parecer imbécil y es la etiqueta de buena persona; el otro día veía un programa de televisión, First Dates y al final de una cita una chica comentaba al programa que no saldría con su cita porque le parecía demasiado buena persona, el argumento me dejó a cuadros, no es la primera vez que lo escucho y me resulta curioso. Yo voy separando todas las etiquetas buscando a las buenas personas,  es la única etiqueta que me interesa de las demás, la única importante de todas, las demás etiquetas por mi parte pueden terminar en la basura o irse a la mierda, no hay etiqueta que supere el hecho de ser una buena persona. 




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